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¿Qué Hacer si No Puedes Pagar un Préstamo? Guía 2025

Última actualización: mayo 2025

No poder pagar un préstamo es una situación estresante que, lamentablemente, puede ocurrirle a cualquiera. Una pérdida de empleo inesperada, una enfermedad, una separación o simplemente un mal cálculo financiero pueden dejarte sin capacidad para afrontar tus pagos. Lo más importante es que no ignores el problema. Cuanto antes actúes, más opciones tendrás y menos graves serán las consecuencias. En esta guía te explicamos exactamente qué hacer, paso a paso.

¿Qué ocurre cuando dejas de pagar un préstamo?

Cuando no pagas una cuota de un préstamo, se pone en marcha un proceso que puede tener consecuencias cada vez más graves con el paso del tiempo. Es importante que entiendas esta secuencia para que seas consciente de la urgencia de actuar:

Fase 1: Retraso inicial (1-30 días)

Cuando se produce el primer impago, la entidad financiera suele contactarte para recordarte el pago pendiente. En esta fase:

  • Recibirás notificaciones por SMS, email o llamadas telefónicas.
  • Se aplicarán intereses de demora, que están legalmente limitados a un máximo de 2 veces el interés legal del dinero en préstamos personales y 3 veces el interés legal del dinero en contratos hipotecarios.
  • Varias entidades autorizadas cobran una comisión por reclamación de posiciones deudoras, que no puede superar los gastos reales incurridos.
  • Es el mejor momento para actuar: contactar con la entidad y buscar una solución.

Fase 2: Morosidad temprana (30-90 días)

Si no pagas ni contactas con la entidad, la situación se agrava:

  • La entidad puede incluir tus datos en ficheros de morosidad como ASNEF. Para más información sobre cómo funciona este fichero, consulta nuestra guía sobre qué es ASNEF.
  • Las llamadas y comunicaciones se intensifican.
  • Los intereses de demora siguen acumulándose.
  • Tu historial crediticio sufre un daño significativo que dificultará futuras solicitudes de financiación.

Fase 3: Gestión de recobro (90 días - 1 año)

Si la deuda continúa impagada, la entidad suele recurrir a empresas especializadas en recobro de deudas:

  • Recibirás llamadas y cartas de empresas de recobro.
  • Estas empresas pueden contactar contigo de forma insistente, aunque deben respetar tus derechos (horarios razonables, no pueden amenazarte ni acosarte).
  • En ocasiones, la entidad puede vender la deuda a un fondo de inversión especializado en deuda morosa.
  • Tu calificación crediticia está seriamente deteriorada.

Fase 4: Vía judicial (más de 1 año)

Como última instancia, la entidad puede iniciar un procedimiento judicial para reclamar la deuda:

  • Recibirás una demanda judicial.
  • Si no contestas, el juzgado puede dictar sentencia en tu contra.
  • Con una sentencia firme, se puede proceder al embargo de cuentas, nómina o bienes (respetando siempre los mínimos inembargables establecidos por ley).
  • Los gastos judiciales (abogado, procurador, costas) se sumarán a la deuda original.
Importante: El impago de un préstamo personal no conlleva pena de cárcel en España. Las deudas civiles no son delito. Sin embargo, las consecuencias económicas y sobre tu historial crediticio pueden ser muy severas y duraderas. Actúa siempre antes de llegar a la fase judicial.

7 pasos que debes seguir si no puedes pagar

Si te encuentras en una situación en la que no puedes afrontar el pago de tu préstamo, estos son los pasos que te recomendamos seguir, ordenados por prioridad:

Paso 1: Evalúa tu situación financiera completa

Antes de tomar ninguna decisión, haz un análisis honesto de tu situación. Anota todos tus ingresos y todos tus gastos. Determina:

  • ¿Es un problema temporal (un mes malo) o estructural (no puedes permitirte el pago)?
  • ¿Puedes reducir otros gastos para liberar dinero para el pago del préstamo?
  • ¿Tienes algún activo que puedas vender?
  • ¿Cuántas deudas tienes en total y con quién?

Paso 2: Contacta con tu prestamista ANTES de que se produzca el impago

Este es el paso más importante y el que más personas omiten por vergüenza o miedo. Contactar con la entidad antes del vencimiento demuestra buena fe y abre la puerta a soluciones que no estarán disponibles después del impago. Las entidades prefieren negociar a iniciar un proceso de recobro, que también les resulta costoso.

Cuando contactes, explica tu situación con honestidad y propón una solución realista. Las opciones que puedes solicitar incluyen:

  • Prórroga o extensión del plazo: que te den más tiempo para pagar, reduciendo la cuota mensual.
  • Período de carencia: que te permitan dejar de pagar temporalmente (durante 1-3 meses) mientras recuperas tu situación.
  • Reestructuración de la deuda: modificar las condiciones del préstamo para adaptarlo a tu capacidad de pago actual.
  • Pago parcial: pagar una parte de la cuota como muestra de buena voluntad.

Paso 3: Conoce tus derechos

Como consumidor, tienes derechos que te protegen incluso en una situación de impago:

  • Intereses de demora limitados: no pueden cobrarte intereses de demora abusivos. El límite es 2 veces el interés legal del dinero.
  • Protección frente al acoso: las empresas de recobro no pueden llamarte a horas intempestivas, amenazarte, contactar a tu familia o entorno laboral, ni utilizar tácticas intimidatorias.
  • Mínimos inembargables: en caso de embargo, tu salario tiene una parte inembargable equivalente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Solo se puede embargar un porcentaje creciente de lo que exceda del SMI.
  • Derecho a la información: tienes derecho a conocer el detalle exacto de lo que debes, incluyendo el desglose de capital, intereses, intereses de demora y comisiones.
  • Prescripción: las deudas derivadas de préstamos personales prescriben a los 5 años desde el último pago o reconocimiento de la deuda.

Paso 4: Prioriza tus deudas

Si tienes varias deudas y no puedes pagarlas todas, debes priorizar. Como regla general:

  1. Primero las deudas con garantía real: la hipoteca es la prioridad número uno, ya que el impago puede suponer la pérdida de tu vivienda.
  2. Segundo, los suministros básicos: electricidad, agua, gas (aunque tienen protecciones especiales para consumidores vulnerables).
  3. Tercero, las deudas con las consecuencias más graves: aquellas que pueden generar mayor coste por impago (intereses de demora más altos) o que tienen mayor impacto en tu historial crediticio.
  4. Cuarto, las deudas más pequeñas: si puedes liquidar alguna deuda pequeña completamente, reduces el número de acreedores y simplificas tu situación.

Paso 5: Busca fuentes de ingresos adicionales

Aunque parezca un consejo obvio, muchas personas no exploran activamente formas de generar ingresos adicionales temporales para salir de la situación:

  • Venta de objetos que ya no necesitas (electrónica, ropa, muebles).
  • Trabajos temporales o por horas.
  • Alquiler de una habitación libre o de un plaza de garaje.
  • Servicios freelance aprovechando tus habilidades profesionales.

Paso 6: Busca asesoramiento profesional gratuito

Si tu situación es compleja o sientes que no puedes gestionarla solo, existen recursos gratuitos de asesoramiento:

  • Servicios municipales de atención al consumidor (OMIC): ofrecen asesoramiento gratuito sobre derechos del consumidor y mediación con entidades financieras.
  • Banco de España - Servicio de Reclamaciones: si consideras que la entidad no está actuando correctamente, puedes presentar una reclamación.
  • Organizaciones de consumidores: OCU, FACUA y otras asociaciones ofrecen orientación sobre derechos financieros.
  • Servicios sociales de tu ayuntamiento: si tu situación económica es especialmente vulnerable, los servicios sociales pueden derivarte a recursos de ayuda.
  • Colegio de Abogados: el turno de oficio ofrece asistencia jurídica gratuita a personas que cumplan los requisitos económicos.

Paso 7: Considera la Ley de Segunda Oportunidad

Si tu endeudamiento es tan grave que no puedes afrontarlo de ninguna manera, la Ley de Segunda Oportunidad (Ley 25/2015, reformada por la Ley 16/2022) permite a las personas físicas, bajo determinadas condiciones, reestructurar sus deudas o incluso obtener la exoneración (perdón) total o parcial de las mismas. El proceso incluye:

  1. Intento de acuerdo extrajudicial con los acreedores a través de un mediador concursal.
  2. Si no hay acuerdo, solicitud de concurso consecutivo ante el juzgado.
  3. Posibilidad de obtener el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI), que supone la cancelación judicial de las deudas que no puedas pagar.
Dato importante: La Ley de Segunda Oportunidad exige que el deudor sea de buena fe, lo que implica que no haya sido declarado culpable en un concurso anterior, que no haya rechazado una oferta de empleo adecuada y que no haya actuado de forma negligente o dolosa en la contracción de las deudas.

La inclusión en ASNEF y sus consecuencias

Una de las consecuencias más inmediatas y prácticas del impago es la inclusión en ficheros de morosidad, especialmente en ASNEF. Esta inclusión tiene efectos muy concretos en tu vida financiera:

  • Dificultad para obtener financiación: la gran mayoría de entidades financieras rechazarán automáticamente tu solicitud si apareces en ASNEF. Aunque existen prestamistas que conceden préstamos con ASNEF, las condiciones suelen ser menos favorables.
  • Problemas para contratar servicios: algunas compañías de telefonía, seguros o suministros consultan ASNEF antes de dar de alta nuevos contratos.
  • Impacto profesional: en determinados sectores (financiero, seguros), estar en ASNEF puede dificultar el acceso a ciertos puestos de trabajo.
  • Dificultad para alquilar vivienda: cada vez más propietarios e inmobiliarias consultan ficheros de morosidad antes de firmar un contrato de alquiler.

Para más información detallada, consulta nuestra guía sobre qué es ASNEF y cómo funciona.

Errores que debes evitar cuando no puedes pagar

En una situación de estrés financiero, es fácil tomar decisiones precipitadas que empeoren la situación. Evita estos errores comunes:

Ignorar el problema

No abrir las cartas, no contestar al teléfono y esperar que el problema desaparezca solo es la peor estrategia posible. Los intereses de demora se acumulan, la situación se agrava y pierdes la oportunidad de negociar en condiciones favorables.

Pedir otro préstamo para pagar el primero

Encadenar préstamos es una espiral de deuda que rara vez acaba bien. El nuevo préstamo tendrá probablemente condiciones peores (tipo de interés más alto, comisiones), lo que solo agravará tu endeudamiento a medio plazo. La única excepción puede ser una reunificación de deudas en condiciones genuinamente mejores, analizada con un profesional.

Recurrir a prestamistas no regulados

En situaciones de desesperación, algunas personas recurren a prestamistas no autorizados o usureros. Esto puede tener consecuencias legales y financieras desastrosas. Nunca pidas dinero a alguien que no esté registrado como entidad financiera.

No guardar documentación

Conserva todas las comunicaciones con tu prestamista: correos electrónicos, SMS, cartas, grabaciones de llamadas (si las hay). Esta documentación puede ser crucial si necesitas demostrar buena fe o si la entidad realiza prácticas abusivas.

Alternativas antes de llegar al impago

Si ves que tu situación financiera se deteriora y prevés dificultades futuras para pagar, actúa antes de que sea demasiado tarde:

  • Revisa y recorta tu presupuesto: elimina todos los gastos no esenciales temporalmente (suscripciones, ocio, cenas fuera).
  • Amortización anticipada parcial: si tienes algo de ahorro, hacer un pago extra anticipado puede reducir la cuota futura.
  • Renegociación preventiva: contacta con tu prestamista antes de tener problemas para negociar condiciones más favorables.
  • Ayuda familiar: un préstamo familiar sin intereses puede ayudarte a salvar la situación sin costes adicionales.
  • Ayudas públicas: investiga si tienes derecho a alguna prestación o ayuda social que pueda aliviar tu situación (prestación por desempleo, renta mínima, ayudas de emergencia).

Preguntas frecuentes sobre impago de préstamos